No sé ni por dónde empezar, de pronto 10 años de mi vida se me extraviaron, sé que están ahí, tal vez en el fondo del cajón de quien fui, o encima del libro que acababa de adquirir... algo de polar, algo de antártico. Quizá me vacunaron contra la rutina y la apatía, ¡estúpida de mí, creí que era contra la influenza!
Mi vida es un total caos e incertidumbre, no sé adonde voy, ni siquiera sé si voy... Días buenos, días malos y días estúpidos, así van siendo y se acumulan mientras espero a aprender a esperar, darle tiempo al tiempo y espacio al espacio, aunque duela, aunque no sepa si llegaré a algún lugar.
Me queda todavía su mirada que me devora, sus ojos tristes y el saber que soy una tentación, que si lo toco, no me va a dejar ir. Pero decidimos esto, lo deseabas y en el fondo yo también lo quería. Me convertí en el ama de casa profesional que todos creían que era... lo asumí y me equivoqué.
¿Sabes? No estaba enojada contigo, estaba enojada conmigo porque me sumí en una rutina estúpida que me autoimpuse y de la cual no supe cómo salir... me empujaste y no quiero volver ahí... pero sí te quiero a ti. Sé que podemos intentarlo de nuevo, desde otro punto de inicio, con otras expectativas y con mayor respeto al individuo. Lo puedo hacer, lo quiero hacer, ésa soy yo, no la tonta lavatrastes-limpiapisos-cocinera en que me convertí
Pero por hoy no hay nada dicho, no hay certezas, ni respuestas, sólo el tiempo que pasa para enseñarnos si somos lo que fuimos, o seremos lo que somos o fuimos lo que seremos...
Intento seguir, quiero continuar, no puedo tener mi vida en pausa, hay una lección, espero aprenderla y compartirla contigo en un mes, en dos... cuando estés listo...
Hoy te amo... sólo eso


posted by Metropolitan Area Girl at 12:54