lunes, marzo 15, 2010
Los recuerdos de la infancia marcan de algún modo nuestras vidas, pero no en malos aspectos, como el psicoanálisis se empeña en señalar, ni siquiera pensando que por “traumas” vividos de niños somos lo que somos. Esta idea de viajar en la vida con nuestro niñ@ intern@ es maravillosa, reconocernos en esa etapa de nuestra vida y volver a sentir las emociones del primer amor, del berrinche, de la frustración.

Sí, una parte de nosotros sigue siendo ese niñ@ inmadur@, pero es ésa misma parte la que nos permite tomarnos la vida menos en serio, lanzarnos a la aventura, tomar nuevas y mejores decisiones, atrevernos a amar cuando ni siquiera pensamos en ello. No tomar las oportunidades, sino hacer realidad el momento sin pensar en consecuencias, sólo en vivir.

Taeko no viaja sólo con su niña de 10 años, viaja con todos los niños que conoció, todos la animan a vivir sin miedos, a hacer lo que quiere sin preguntarse en qué terminará todo, como una niña traviesa que se lanza al vacío de la mano con Hitoshi, dejando atrás las malas experiencias de su infancia para convertirlas en su felicidad, en su nuevo yo.

La canción final, simplemente hermosa…

Gracias al conocedor de anime que me regaló esta película, realmente es maravillosa.


posted by Metropolitan Area Girl at 14:51 |

1 Comments:

At 16 de marzo de 2010 a las 21:49, Anonymous Anónimo said........
Pues tu dealer de películas en un fregón jejeje, es una excelente pelicula, saluditos!
gerar.